"Contar una historia es un acto que revela nuestra pequeñez, porque en él confesamos que necesitamos a otro, que estará ahí o no. [...] La historia que iré recogiendo aquí no es más que una manera de reclarmar, hermanos, vuestra atención hacia mi insignificante e incierta peripecia. Me complacería que os fascinara, para qué ocultarlo, pero me conformo con que al leerla sintáis que tiene algo que ver con vuestra propia aventura." [1]

miércoles, 3 de agosto de 2011

Banca ética

Lo más importante antes de analizar las posibilidades de la banca ética, es comprender el punto en el que estamos. No es lo mismo analizar la opción de agarrarse a un tronco en medio del río cuando estas en la orilla o cuando te estas ahogando en el río.

Y el punto en el que nos encontramos es que estamos alimentando con nuestro propio dinero un círculo vicioso (el del capital) que nos ha llevado al punto en el que estamos. Durante años nadie se ha preguntado qué había detrás de una rentabilidad u otra. Por qué un banco me daba una televisión y el otro una vajilla. Entendíamos que los bancos se lucraban con nuestro dinero y por lo tanto lo más justo era que nosotros participásemos también de esos beneficios. Lo que no queríamos ver era qué hacían con nuestro dinero y cómo conseguían esos maravillosos beneficios.

Hoy sabemos que los bancos invierten en armas ilegales, invierten en empresas que saquean literalmente paises pobres para obtener beneficios. Y ahora que lo sabemos debemos actuar. Tenemos que entender que no hacer nada es sinónimo de seguir poniendo nuestro dinero al servicio los grandes bancos y sus intereses perversos. Haciendo referencia a la metáfora del inicio, estamos ahogándonos en un río.

¿La solución? Compleja, muy compleja. Seguramente ninguno de los que leamos estas líneas la tengamos. Lo que si tenemos de momento es un tronco que flota junto a nosotros: la banca ética. Es importante entender que la banca ética no es la solución al problema de la banca. La banca ética no presta dinero a pequeños empresarios, no te presta dinero para hacerte una casa o para montar un negocio familiar. La banca ética es una alternativa real en estos momentos, pero no es la solución definitiva. Partiendo de esa base, he investigando un poco en Internet y en las oficinas de los llamados bancos éticos.

¿Qué es la banca ética? En principio y simplificándolo mucho es un banco como otro cualquiera que te garantiza que con el dinero que depositas van a conceder créditos a actividades "éticas". ¿Qué es ético y qué no lo es? Es un debate eterno, pero para que nos hagamos una idea estos bancos se comprometen a no invertir en armas, ni en grandes multinacionales, ni en inmobiliarias, ni en un conjunto de cosas de sentido común. Por supuesto esto hace que los beneficios que obtienen sean mucho más limitados y que por lo tanto las rentabilidades de los productos sean limitadas. No nos engañemos, es así como debería ser. Lo raro es lo que nos ofrecen en los bancos convencionales.

¿Qué posibilidades hay? En estos momentos me atrevería a decir que son dos las posibilidades reales de la banca ética. FIARE y Triodos. Existe también Coop57, pero reconozco que no he podido conocerla ya que no tiene estructura en Euskadi. Eso sí, me consta que FIARE colabora con Coop57 en los territorios en los que ambas están presentes.
¿Cómo elegimos entonces con cual de ellas colaborar? Por lo poco que sé, ambas son complementarias.

FIARE: es un proyecto social, que nace desde abajo y que tiene como criterio fundamental la participación social. Me gusta la idea de que ellos no exportan el modelo. Es necesario que surja la necesidad en el propio territorio y es entonces cuando FIARE tiene una mano. A nivel de movimiento, de ética real, es la opción que más me atrae. Su inconveniente es que es un banco fundamentalmente pensado en ahorradores. Es decir, no es posible tener una cartilla para manejar día a día. La razón es sencilla y es que aunque no lo creamos el coste de gestionar una cuenta corriente es altísimo, y todavía FIARE no es lo suficientemente grande como para ofrecer ese servicio. A medida que vayan creciendo y con la aportación de todos los que queramos participar, se irán ofertando nuevos servicios. Como nota final, decir que en todo lo que he podido leer en la red, no he encontrado grandes ataques a esta iniciativa.

TRIODOS: es un banco de origen holandés mucho más parecido a un bando convencional. Tiene posibilidad de abrir una cartilla y funcionar como un banco más: puedes domicializar recibos y nomina, tiene tarjeta de crédito... El punto negativo es que, aunque se compromete a financiar proyectos éticos, la participación es mucho más limitada (puedes elegir entre cuatro grandes bloques pero poco más). Quiero decir que le han caído muchos palos en la red por la financiación de proyectos dudosamente éticos. Entre los más mencionados son haber financiado a la fundación O'Belén, que estuvo involucrada en temas de maltrato a menores. También he encontrado críticas a financiaciones de centros de salud basados en la homeopatía, o que se montaron en el tren de las renovables (y todas las subvenciones que conllevaron). Después de mucho leer, me doy cuenta de que son casos aislados (de decenas de proyectos sólo se menciona alguno) y que en algunos casos el debate está abierto (caso de las renovables o de la homeopatía). Además Triodos ha puesto una especial atención en contrarrestar esas campañas de boicot explicando su versión de los hechos (si alguien quiere leerla que me lo pida). Entendiendo que ningún sistema es perfecto y que efectivamente habrá proyectos financiados con los que yo no esté de acuerdo, creo que sigue siendo una posibilidad más que real.

Una vez conocidos las dos alternativas, yo he optado por abrir un depósito de ahorro en FIARE y funcionar con Triodos como banco de día a día. Creo que ambas opciones, como decía, son complementarias. Además, en Bilbao tenemos la suerte de que hay oficina de ambas entidades.

Para acabar dos ideas claras:
1.- La Banca ética no es la solución, pero es una alternativa real y actual para salirnos de la rueda del capital.
2.- No os olvidéis que aunque dudéis, aunque haya proyectos dudosamente éticos... la alternativa es mucho peor. No tiene sentido decir no a Triodos porque financia centros homeopáticos y quedarme en BBK que invierte en empresas productoras de armas ilegales. No hay que tener miedo a equivocarse.

Así que os animo a informaros y a empezar a mover ficha. Todos juntos, tenemos muchos más poder del que nos imaginamos.

NO CON MI DINERO!

1 comentario:

  1. Breve y conciso! Está muy bien para hacerse una idea. Pequeñas acciones, grandes cambios!!

    ResponderEliminar