Como faltar a esta cita con el debate, los sanfermines. Fiel como todos los años, a las ocho menos cinco enciendo la tele, pero tambien los ojos. El tiempo justo para despegar las legañas y esperar entre temblores y escalofrios el cohete que dará inicio a un nuevo encierro, a una nueva trampa mortal, como la calificaba un experto corredor. Son cinco minutos de dialogo interno en voz alta, en los que los aiiiis se escapan como suspiros y los "la que ha librado" se multiplican con la gente que acude al encierro.
Es un debate de muy facil planteo, sanfermines si o no, pero que carece de una guia de fundamento. Es una lucha de sentimientos, que en ocasiones son enfrentados a argumentos racionales; es como juntar peras y manzanas. Los corredores expertos, la mayoria de ellos, reconocen que tienen miedo, y que despues de cada encierro prometen que será el ultimo. ¿Como defender entonces esta fiesta con palabras? En el otro lado estan los defensores de la causa del planeta, tal vez más racionales, aunque con tendencia a la demagogia. Los argumentos populistas abundan en los agresivos ataques a estas fiestas.
Como racional que soy me coloco antitaurino, y entiendo que, simpre racionalmente, esta fiesta carece de fundamento serio que permita perpetuarla. Una agresion gratuita a los animales que sufren durante unos minutos en el encierro y algunos más en la plaza. Sin embargo, tras leer una reflexion en la que se separaban dolor y sufrimiento, empiezo a tener dudas de este apartado. Segun un experimento en el que unos cachorros recibian una galleta tras una pequeña electrocutacion, estos animales reaccionaban positivamente a este ataque en comparacion a sus compañeros de camada. A esto se le suma dos pequeñas definiciones de estos dos conceptos. El dolor es la señal de alerta que envia el cuerpo al cerebro, y el sufrimiento es la gestion que se hace de este dolor. Por ello, pese a que las señales son las mismas, diferentes personas de entornos similares disponen de capacidades para soportar el dolor muy diferentes. Con esto quiero decir que ese dolor tan atroz que sufren los toros, no corresponde con el sufrimiento que les atribuimos. Me explico. Que a los toros les duele que les pinchen con una espada es evidente, pues eso les permite tirar a atacar al caballo o a los banderilleros. Sin embargo, no estoy seguro de la capacidad de sufrimiento que le atribuimos al toro. ¿Y si no sufre? ¿Y si la configuracion mental del toro, el instinto, le llama a luchar a pesar de los dolores? Personificar a un toro es pura demagogia. Evidentemente si nos ponemos en la piel del toro, con nuestro instinto, es una atrocidad... ¿lo es al mismo nivel cuando se trata de un toro? Una incongnita que merece la pena tener en cuenta. Un pequeño ejemplo: en el encierro de hoy, el corredor al que el toro le ha levantado con un cuerno en el cuello, se ha levantado y ha andado hasta que se ha dado cuenta de la gravedad. Una manada de toros le ha pasado por encima (toros que alcanzan los 500kg facilmente) y el tio se ha levantado para huir de ellos, todavia con la cornada en el cuello. ¿Como se explica esto? Muy facil. Solo te pones malo cuando puedes hacerlo. Es algo que en casa siempre he escuchado. A ese tio las señales de dolor le habran llegado por miles, pero en ese momento, el sufrimiento no era tan importante como para paralizarse. Esto contrasta cuando a veces nos dan un tortazo y lloramos... Si en el ser humano, la diferencia es tan evidente, tal vez nos estemos perdiendo algo en los toros...
En cuanto a mi lado mas irracional me confieso un amante de los encierros. Y en este caso no puedo escribir un parrafo sobre ello. Se le puede llamar adrenalina por proyeccion, pues te imaginas que los toros te pasan a ti rozandote. Se le puede llamar morbo. Se le puede llamar... llamarlo como querais.
En una votacion sobre la continuacion de los sanfermines votaria tal vez en contra por el beneficio de la duda concedido en favor del toro, pero no niego que los echaria de menos.
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Ummm… No se…
ResponderEliminarPues sí, puede ser que al animal le duela y no sufra pero, me da igual una cosa que la otra. Ese dolor defensivo del que hablas tiene unas consecuencias. Ese “héroe” al que le cornean en el cuello y se levanta estará ingresado una temporada, todo el proceso de cura le dolerá y le condicionara la vida, por lo menos hasta que se recupere (no sé hasta que punto tendrá problemas al comer, hablar…) y, aunque quizá no sufra, desde luego no será agradable y hubiese preferido que el toro no lo hubiese cogido.
No he convivido lo suficiente con un toro como para saber como reacciona. Obviamente no son humanos pero es que no es necesario humanizarlos para poder llegar a la conclusión de que sienten. Cualquiera que haya pasado un buen rato con un perro sabrá que se alegran cuando ven a gente conocida, que disfrutan cuando corren al aire libre, que se deprimen cuando están encerrados en jaulas y que lloran cuando su dueño muere.
No humanizo a los toros, simplemente tengo en cuenta que son seres vivos, y que cuando cornean no lo hacen por placer, como hacen los toreros en las plazas, sino que simplemente se defienden en un momento de confusión en el que no saben que esta pasando y que, ha diferencia de los corredores de encierros, no han elegido ellos.
¿Encierros si o no? Pues tampoco estoy 100% segura de la respuesta, pero desde luego en las condiciones en las que se hace en Iruña no.
¿Toreo si o no? No. Y como posible artista en potencia que soy, me ofende y me duele solo el hecho de pensar que alguien lo considere arte.
¿Sanfermines si o no? Por supuesto que sí. No es necesario correr delante de un toro para celebrar la semana grande de Pamplona.
P.D: Por si alguien tiene la intención de contestar que las lechugas también son seres vivos, ahorrároslo por favor.