martes, 20 de septiembre de 2011
Las dunas
Las primeras horas de viaje desde Nouakchott a Kaedi ocurren en medio de enormes mares de arena. Dunas, arbustos, camellos, burros y pequeños poblados adornan el paisaje. Todavía no me explico cómo puede haber vida en estos lugares inhóspitos, dónde no parece haber cosecha alguna y dónde la única fuente de alimento parecen ser las cabras y burros que comen lo poco que ofrece el árido suelo. Por no hablar del agua, cuya única expresión se reduce a bidones amarillos amontonados a la sombra (y la esperanza que estén llenos del preciado líquido).
Sin embargo, empezaba a escribir estas lineas para tratar de formular la sensación que provocan las dunas. Es una visión adictiva, no puedo dejar de mirarlas. Transmiten una increíble sensación de paz, de tranquilidad, de armonía... nada parece forzado en ellas. Las líneas parecen fluir en la arena, converger en la cima para después descender hasta que una nueva corriente las dirija hacia un nuevo destino. Cuando uno las mira sólo desea sumergirse en ellas, formar parte de esa armonía en la que nada sobra y todo parece tener su lugar.
El camino sigue y a medida que nos acercamos a Kaedi las dunas dejan paso paulatinamente a praderas verdes, dignas del mejor de los belenes de la abuela. Sin embargo, todavía puedo sentir la paz de las dunas y uno siente energías renovadas.
Hasta pronto!
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Izugarri pozten naiz dana ondo jutia!! mxx (Arri...)
ResponderEliminarPablo idazten duzuna irakurtzean imaginarekin bat zatozela bururatu zait. Etorkizunak zerk ekarriko..., zure errealitateko zirkunstantziak aizearen menpe uztea osasuntsua dela batzutan... Honek askatasuna, pakea eta argitasuna dakarrela... Zoriona hitz batean. Egunerokotasuna hain latza den toki batean parez pare begiratu beharko zaio errealitateari norberak duen gizatasun izpi sakonena ere ateratzeko. Animo.
ResponderEliminarHola Pablo!
ResponderEliminarYo solo quería unirme a tod@s los que te conocemos y decimos: que envidia!! Animo y aprende mucho que seguro que ell@s también apreciarán el tenerte allí.
La foto estupenda!
Seguiré leyendo y gracias por dejarnos una ventanita a tu experiencia!!
Inma. Deusto.
Es una suerte contar con un corresponsal en la familia.
ResponderEliminarSin tu escribir y sin posibilidad de poder mirar lo que tu miras y de ver lo que tu ves, leerte es un placer.
¡¡¡Nunca una duna tuvo tantas perspectivas!!!
La hermana de Gran Capitan
CQue contenta estoy de ser hermana del Gran capitan y sobre todo de participar de lo tuyo.
ResponderEliminarUn abrazo
y las dunas llegan hasta este mar a través de tus palabras!!!
ResponderEliminarbuen camino,